El problema haitiano




En lo sucesivo, he adoptado el título en cuestión como cárnada para hablar de la Película cosa llamada Liborio. La misma sucede como entrega, secuela, de la dichosa Gunguna. El mismo crew se reúne, con unos aditivos bien empolvados, para la dinamita del resultado.

Otra trama coral que envuelve al personaje de la maeña, en busca de la pistola como si buscara su Agamenón perdido. En tanto una invasión haitiana arrasa la frontera como un tsunami de rock sweet micky llevando el género a la distopía querida por la guardia nocturna. Montás vuelve solo por unos segundos antes de ser devorado por una horda de zombis (haitianos duh) y una estrategia de los chinos (la otra minoría perfecta) de revivir a Duarte, Sánchez y Mella en una máquina oculta en el Faro a Colón.

Los personajes están trabajados, las escenas de sexo lésbico entablan casi como los flashbacks de la vida de Duarte. Una fiebre de trabucos biónicos detalla el nacimiento de la brocha de bigote de Mella y sus atómicas ingestas de alcohol. El crítico Trefij argumenta que cual Gengis Kan cualquiera la prolífica fornicación de Mella hizo que el futuro pueblo dominicano fuera “víctima” de alcoholismo antes de siquiera nacer.

Sánchez era tan genial que su sangre haitiana lo hacía transformarse en zombi y peliar a la par con la gente del “contracorte”. El popular héroe, trafica con el antiheroísmo sacrificándose una vez más por una bandera que lo tira a 5 peso en las esquinas.

“El plano secuencia de la toma de la plaza de la bandera por los zombis entabla el rico balneario simbólico necesario para la ficción del incipiente cine local, a la vez que desata las grandes furias de la época de Griffith y Riefenstahl”, dijo el cinéfilo Elefante Rosa; y es que los talles de luz y sombra curiosean mucho con la forma en que dejamos de ver la pistola como motor del caos vitamínico del brujear.

La banda sonora de parte de 2 versiones del mítico Enrique Blanco, una por Tatico y Sus Muchachos y la otra Wilfrido Vargas, claro; la trama del elevado a la montaña en era de tiranía seduce al trasfondo con la actual tiranía de la política. Su metafísica de zoo y ento morfismo no le ayudaron a “caer como paloma” frente a matador, un tal Delfín, (ironía?). Análoga escogencia de música por lo del título del filme.

Podríamos amanecer berreando de por qué Liborio es por mucho la mejor vaina del patio. Lo tiene todo: técnica, desnudos, haitianos, ciencia ficción, filosofía, morbo, sangre y por sobre todo mucho sudor.


Ficha Técnica

Título original
Liborio (Balas negras)

Año
2016

Duración
215min.

País
Quisqueya Park 2

Director
Ernesto Alemany

Guión
Friedrich Nietzsche, Lobby GLBTIQ, Luis Días, Ernesto Alemany, (Novela: Balas Negras de Socrates Nolasco)

Música
DJ Lemisol

Fotografía
Vadim Yusov (AKA Vadim Iusov)

Reparto
Todos ellos los mismos de siempre

Productora
Sueño e Ciguapa Films

Género
Ciencia ficción. Intriga. Drama psicológico. Aventura espacial. Película de culto. Terror retro. Gay. Gore. Musical étnico. Comedia Romántica.

Sinopsis
Una invasión vecina llega a su culmen cuando una pistola es la clave para matar al culpable de la arenga. Un científico es enviado al Faro a Colon mientras lee un comic de SuperHéroes católicos de culto (pulp) mientras una jeva busca entre totos su ripio de hierro perdido.


Premios

2016: Casandra a mejor coreografía para cine (ganó)
2017: Festival de Cannes: mejor guion independiente (nominado)
2018: Fantasporo: mejor filme nuevo (nominado)

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